El sector de la edificación es el responsable del 23% del consumo energético final y el 30% de las emisiones de dióxido de carbono en las ciudades españolas. Mostrar las claves para la transición hacia un modelo más sostenible, con la opinión de los principales expertos andaluces, es el objetivo del III Encuentro del Ahorro Energético y la Construcción Sostenible (Efisur). Se trata de cuatro mesas redondas organizadas por el Colegio Oficial de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de Sevilla y ABC —con el patrocinio de Gas Natural Andalucía, MP Ascensores y Renault— y cuyas conclusiones se desgranan en un suplemento especial que se entrega hoy gratuitamente con ABC.
«Hoy en día el nivel de consumo de energía determina la calidad de cualquier producto, ya sea un vehículo o una vivienda», recordó ayer el arquitecto José María Cárdenas, fundador de la firma Eddea, en la conferencia que puso el broche a Efisur. A su juicio, reflexionar sobre la eficiencia de un edificio obliga a barajar numerosos factores que propician que una vivienda sea «más duradera, más flexible y más adaptada a las circunstancias cambiantes». Con lo cual, la construcción sostenible no es una moda ni una limitación, sino «una gran oportunidad para mejorar el diseño».

El arquitecto sevillano comenzó desgranando el cambio tan profundo que ha vivido el sector de la construcción residencial en los últimos años. Antes de la crisis, en torno a un proyecto había una diversidad de actores (desde el promotor hasta la entidad financiera) y la demanda absorbía casi todo. «Ahora los principales edificios los están levantando grandes grupos promotores, con equipos que tienen una muy buena formación técnica y con el respaldo de fondos de inversión internacionales». Y todo ello en un momento en el que la demanda procede de «clientes expertos» que tienen un nivel de exigencia muy alto. En esta coyuntura, el modelo de una empresa como Eddea Arquitectura, con un equipo de más de 40 personas, ha salido fortalecido.

Un desafío mundial

Cárdenas desgranó el desafío mundial en el que se ha focalizado una parte de su trabajo: el acelerado movimiento de población desde el campo a la ciudad en países de Asia, África y América Latina, lo cual está creando una enorme tensión en torno a núcleos urbanos que «debe ser resuelta con los mismos criterios de sostenibilidad que ya se han establecido en las economías más desarrolladas». Este reto se resume con las siguientes cifras: «En 1900 solo el 10% de la humanidad vivía en grandes núcleos urbanos; en 2010, con 7.500 millones de habitantes, ya era el 50%; en los próximos años el porcentaje será del 75% sobre una población de 9.000 millones de personas».

José María Cárdenas ha liderado la creación de Atlántica Platform, en alianza con la compañía de ingeniería industrial Ghenova y del grupo inmobiliario Galia, que es «una plataforma tecnológica que integra distintas herramientas de software y que contempla todas las fases del proceso de diseño, tanto los costes como la planificación». Esta tecnología ya tiene un resultado palpable en Moscú, donde se está concluyendo el desarrollo del primer distrito de 5200 viviendas en Moscú (en cuyo diseño participó Atlántica). De hecho, se le llama «el barrio español».

«Aunque la ejecución posterior obligó a modificaciones debido a la rebaja en el presupuesto inicial, ahí se ha plasmado toda la estrategia nuestro proyecto en espacios públicos, en la configuración de los edificios, con manzanas que crean de forma innovadora en Rusia manzanas con patios cerrados; se han respetado zonas verdes, los espacios comerciales… la base de nuestro proyecto está plasmada». Ahora el reto está en Nairobi (Kenia), donde participa en el diseño de una extensión de miles de vivienda en una nueva ciudad denominada Tatu City. «Hay que adaptar una parte del planeamiento en función de las condiciones climáticas pero, en esencia, el procedimiento de diseño es el mismo».

En este tipo de iniciativas el reto es conseguir que el precio de una vivienda de calidad con 130 metros no exceda los 120.00 dólares, «que es lo que puede pagar una familia con unos ingresos mensuales de 1.000 euros si destina un tercio de esta cantidad a la hipoteca». El público objetivo es la emergente clase media, con funcionarios y profesionales cualificados. «En un planeamiento urbano, Atlántica Platform diseña los barrios como su fueran la placa madre de un ordenador, ya que se pueden insertar a posteriori otros elementos, o dejar previsto para el futuro aquelos proyectos que llegarán más tarde… Esto antes se hacía de forma muy desagregada». El planeamiento de las ciudades del futuro es un negocio de miles de millones. «Rusia ha convocado un concurso para diseñar su modelo de vivienda social para las próximas décadas; Marruecos ha lanzado un concurso para reformar sus quince mayores ciudades… Habrá numerosas iniciativas en el mundo», remarcó el arquitencto. Y los competidores no serán los tradicionales. «Google ha creado un laboratorio para diseñar las ciudades del futuro y ya ha ganado concursos; esa también será nuestra competencia».

El III Encuentro del Ahorro Energético y la Construcción Sostenible ha abordado cuestiones como los nuevos materiales y tecnologías para reducir la factura energética de un edificio; así como las actuaciones que deben acometerse en el parque de edificios anterior a los años ochenta y todas las infraestructuras necesarias para mejorar la movilidad sostenible en las ciudades.

En la presentación del suplemento de ayer estuvieron Antonio Aguilar, delegado en Sevilla de Gas Natural Andalucía; Francisco Bueno, delegado de gran consumo de Gas Natural Andalucía; Hani Saliba, director de I+D+i de MP Ascensores; Álvaro Rodríguez Guitart, director-gerente de ABC de Sevilla; y José Manuel Flores Martín, secretario del Colegio Oficial de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de Sevilla.


Fuente: abc.es