Si cambiamos algunos hábitos en la vida diaria de todos los habitantes del planeta en 2017, podríamos ayudar a cuidarlo y evitar quedarnos sin el único hogar que hasta ahora conocemos:

Reciclar

Esto podría parecer obvio, pero reciclar todo lo que podamos es una de las mejores cosas que cada uno de nosotros puede hacer para ayudar al medio ambiente. En España, las tasas de reciclaje en los hogares aumentan cada año, pero siempre es posible hacer un esfuerzo más y sobre todo debemos ser ejemplo de familiares y amigos, para que ellos también se unan a esta excelente práctica.

Reutilizar

Cuanta menos cantidad de cosas desechemos, mayor será nuestro aporte al medio ambiente. En vez de comprar botellas de agua cada día o bolsas en el supermercado, reutiliza lo que ya tienes. Composta los elementos orgánicos, elige envases de vidrio que se reciclan al 100 por ciento, dales un nuevo empleo a los botes plásticos, a la ropa y a los muebles viejos; solo hace falta imaginación y buena voluntad.

Come menos carne

La industria de la carne tiene una huella de carbono enorme, ya que se necesitan grandes cantidades de agua, es una fuente de contaminación para la misma, genera una cantidad sustancial de desechos y su ingesta puede producir problemas de salud. Esto no quiere decir que se deba abandonar su consumo por completo, pero si nos proponemos por ejemplo prescindir durante una semana al mes de la carne, el medio ambiente y nuestro cuerpo, nos lo agradecerán.

Cambia tus hábitos de transporte

Reducir las emisiones es una gran ayuda para el medio ambiente. Trata de compartir tus viajes con otras personas que hacen trayectos similares, cambia de medio de transporte o anda en bicicleta. Si realmente no hay manera de evitarlo, considera la posibilidad de cambiar tu coche por un híbrido o un vehículo 100 por ciento eléctrico.

Cuida el agua en casa

Para ello hay una enorme gama de opciones que puedes poner en práctica; solo te costará un tiempo adaptarte a ellas y que pasen a ser un hábito cotidiano. Cerciórate de que los grifos siempre estén cerrados y que las tuberías no tengan pérdidas, date una ducha en vez de un baño y no dejes correr el agua cuando te estés enjabonando.

Sé políticamente consciente

La participación de un país en la lucha mundial por reducir las emisiones de carbono depende de sus políticos. Tristemente, algunos priorizan esta causa más que otros o prometen lo que no cumplen cuando son elegidos. Asegúrate de enterarte cómo gastan los políticos el dinero de tus impuestos y exige que se respete el medio ambiente en todos los ámbitos que te competen.

Reduce el desperdicio de alimentos

Ya sabemos que los supermercados y los restaurantes tiran montones de comida y si bien es posible presionar socialmente para que esto cambie, como ya sucedió en Francia, en casa es posible hacer mejoras a la hora de cocinar, para que no sobre la comida o sea posible reciclarla y que no acabe en la basura.

Come y compre localmente

Comer y comprar alimentos que se han producido ecológicamente y cerca de nuestras casas es otro pequeño paso para ayudar a cambiar las cosas, ya que estaremos apoyando a los agricultores locales que no contaminan el medio ambiente enviando bienes a largas distancias, podremos emplear menos envases y tendremos la tranquilidad de consumir productos sin pesticidas, agroquímicos ni de origen transgénico.

Sé participe del cambio

Hay muchas maneras en que cada uno puede participar activamente para lograr una reversión del cambio climático. Una rápida búsqueda en línea de lo que está sucediendo en tu área local te mostrará eventos y situaciones en las que, si te apetece, podrías involucrarte, ya sea la limpieza de un espacio determinado, ser voluntario de una organización benéfica ambiental o ayudar a concientizar a tus conciudadanos.

Cambia el chip

Solamente es posible lograr que esta problemática que afecta a todos y cada uno de los que vivimos en la Tierra y que se llama cambio climático se revierta, si realmente hay un cambio de mentalidad en lo personal. Si seguimos pensando que tirar basura le da trabajo a los que la recogen o que la moda es la que debe imponer lo que pensamos, nos ponemos, compramos o comemos, le hacemos un flaco favor al medio ambiente, a nuestra salud, al bolsillo y al futuro que le dejaremos a las nuevas generaciones.


Fuente: Teorema